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Saturday, 30 September 2006
Afa chapotea feliz en el agua

-No sé qué hago aquí, todo esto es muy extraño.

Afa levantaba con precaución las patas del suelo, de una en una, con miedo de perder una pezuña en el empedrado mojado. Todo le olía a una mezcla de barro con adoquín húmedo, como si acabara de llover contínuamente.

-Aquí siempre llueve, Afa -le comentó la Rana Maga.
-¿Y no te molestaba? ¿No te deprimía? Aquí todo es muy, cómo te diría, muy...
-¿Muy como una charca?

La Rana Maga había invitado a Afa unos días a su charca de orígen. Afa, por su parte, sentía que pisaba una parte de Rana que no le pertenecía en absoluto. Por mucho que le hubiera hablado miles de veces de la famosa Charca, no se la hubiera imaginado nunca así. Andaba atenta, asqueada de tanto suelo mojado pero agradecida por el aire seco y claro, y, sobretodo, andaba construyendo lo que iba a ser un recuerdo.

Rana la llevó lejos, a orillas de la Charca. Decía, iba comentando, que su casa estaba fuera, cerca del Charquito que tenían como pueblo vecino. Hicieron algunas eses entre los juncos y llegaron a un nenúfar.

-¿Vivías en un nenúfar? No he visto muchos, ¿es normal que haya nenúfares por aquí? -además, era un nenúfar enorme hasta para una jirafa como ella.
-Supongo que no, que no hay nenúfares en las charcas. Pero es mi casa, ¿hay algo más normal que la casa de uno?

Afa calló, y entró dentro del nenúfar tras de Rana. Allí le presentó a su hermana mayor Sapina y a su hermana menor Renacuaja. Lo más curioso del caso, Afa no quiso comentar nada al respecto, es que el padre de las criaturas no era anfibio y la madre tampoco. El primero era una libélula que se pasaba el día danzando sobre el agua, danzaba tanto que su voz, tan acostumbrada a su propietario, danzaba al hablar. Y la madre... la madre no era ni anfíbio, ni insecto, ni animal alguno. Esa madre era una puerta abierta donde toda su familia se cobijaba cuando llovía.

Así es como La puerta agarró a Afa del pescuezo, la achuchó, se la guardó y la redujo al tamaño de una rana durante unos días. Gracias a eso, Afa entendió un poco mejor la vida de las ranas.

Puesto por: giesgi at 10:11 | link | comments (12) |



Lo que han dicho hace nada

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